Crónicas insulares

Hazañas bélicas

En el National Army Museum, el cuadro de Thomas Jones Barker ‘Wellington cruzando los Pirineos’.

El jefe aliado se hace cargo de sus tropas en la batalla de Sorauren, al norte de Pamplona, y detiene el intento del mariscal Soult de reconquistar la ciudad. Los franceses inician su accidentada retirada.

El pintor evoca en su cuadro al Aníbal que cruza los Alpes en las guerras púnicas. Pero el Wellington que cruza los Pirineos aún labra su fama. El cuadro, de 1813, es una recreación de sus glorias pasadas. Guían al general dos ‘lugareños’. Boinas, blusas y alpargatas. Son de los nuestros.

Uno de ellos lleva el pendiente de aro que popularizaron los partidarios de la ‘kale borroka’.

‘One god only, that’s big problem’- said to me this afternoon my Ceylon Tamil newsagent.

Ha muerto Sean O’Callaghan

Yo era amigo de Sean, que ha fallecido en Jamaica, ahogado en una piscina, posiblemente por un fallo cardíaco. Visitaba a su hija.

No sabía que tenía una hija. Pero sabía que mató a un hombre y que participó como miembro de un comando del IRA en el asesinato de una mujer. Y sabía también que, convencido de que el IRA al que se unió en la adolescencia era el peor enemigo de los irlandeses partidarios de la libertad, ingresó de nuevo en el grupo para contribuir a su destrucción como agente de información de la policía republicana.

Un hombre dulce, inteligente, con sentido del humor. Nos veíamos regularmente con otros amigos. No tenía nunca dinero, porque lo hizo todo gratis. Tras haber actuado como agente dentro del IRA, se presentó en una comisaría de Inglaterra y confesó sus crímenes anteriores. Cumplió ocho años de condena en la cárcel. Rechazó falsas identidades y protección, y caminaba por el centro de Londres sin mirar a las esquinas, contándote su último proyecto de libro y mil anécdotas.

Los insultos póstumos al traidor rocían el duelo. Pero en el este de Londres hay jóvenes que han perdido a este tío con trazas de pobre, ojos azules y aire melancólico que se veía con integrantes de bandas o con críos atraídos por el crimen islamista.

Lores y canallas buscaban la compañía de este santo irlandés, buscador incesante de una forma de pureza vital mientras elogiaba lo relativo en la política, el cultivo de lo amoroso y de lo placentero frente a los rigores del fanatismo.

Que no descanse en paz, que su estela siga agitando los pensamientos de quienes le odiaron y de quienes le queríamos.

Unos cuantos enlaces a artículos publicados estos días sobre Sean.

The meaning of Sean O’Callaghan

He was an IRA killer but turned against terror. Sean O’Callaghan’s extraordinary life had moral courage at its heart

IRA informant Sean O’Callaghan died not in a pool of blood but in a Jamaican swimming pool

McGuinness rang IRA informer for advice: Trimble

The IRA killer ready to save me