H de Halcón

by I.G.


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‘H is for Hawk’ me parece un libro extraordinario. Supe de él cuando recibió el premio Samuel Johnson de ensayo y me sonó bien la descripción y luego la voz contenta y natural de Helen Macdonald en la radio.

Es extraordinario en el sentido literal de la palabra. No había leído nunca un ‘ensayo’ sobre cetrería y éste combina la inmersión de la protagonista en el adiestramiento de un azor con la purga sentimental por la muerte de su padre y con la reconstrucción biográfica y literaria de T. H. White, un escritor de sexualidad tortuosa y gran talento que también escribió sobre la intensa relación que tuvo con un halcón, Gos.

Mabel es una azor hembra y conozco su intimidad como nunca había imaginado que llegaría a familiarizarme con los instintos y sentimientos de un animal de su clase. Macdonald da clases en Cambridge sobre filosofía de la ciencia y sus vuelos y cacerías junto a Mabel sobre la filosofía que se refiere a la experiencia humana son un deleite.

Creo que fue Borges quien se quejó del exceso de sílabas en el castellano para la poesía. En este libro nos asalta violento en algunos pasajes un inglés monosilábico, que luego se expande en la descripción de la naturaleza, de la personalidad de White o del duelo.

La poesía de la naturaleza me resulta a menudo fastidiosa aunque poetas del siglo XX en lengua inglesa, como Ted Hughes o Seamus Heaney, la actualizaron para percutir con la música turbulenta de su tiempo. Los he recordado en este bello libro de oscuridades y resplandores.

 

PS. El Azor solía traer al Caudillo a la bahía de San Sebastián en los veranos de mi infancia. Ha sido también agradable vestir esa palabra, ‘goshawk’ en inglés, con plumaje y atributos que son suyos y apagar el eco de aquella carroña.