Las leyes del castillo

by I.G.

Es según el autor un libro de notas, una escritura que no aspira por tanto a la estructuración de un sistema. Pero en estas notas sobre el poder Carles Casajuana desmenuza en componentes singulares la amalgama inordinada que es lo común del discurso vulgar actual sobre el poder, sobre la política y los políticos. Si no muestra su esqueleto, dibuja al menos sus contornos.

9788499423647

 

Un borrador de línea fina para una perspectiva con hondura, quizás barnizado por un cierto fatalismo aunque contenga propuestas, que da para una larga selección de citas y del que extraigo como una entre sus muchas perlas este párrafo:

‘El poder siempre está en otra parte. Basta asistir a una sesión parlamentaria cualquiera, o ver su resumen en televisión, para observar que los políticos de la oposición están convencidos de que el poder reside en el Gobierno. Pero la percepción desde las filas gubernamentales es muy distinta. Los ministros se sienten constreñidos por el limitado abanico de opciones ralistas a su alcance y están íntimamente persuadidos, en mayor o menor medida, de que quien tiene poder de verdad son los medios de comunicación, que trituran o consagran a su antojo la labor del Gobierno, los grandes centros económicos, que son los que de verdad pueden transformar la realidad con sus decisiones, o los funcionarios, sin cuyo concurso no hay quien aplique ningún programa. A su vez, los profesionales de los medios se ven como individuos inermes frente a la poderosísima maquinaria gubernamental; los agentes económicos creen estar en desventaja frente a unos ministros que no arriesgan su dinero como ellos y que pueden, con una simple decisión, hacerles ganar o perder sumas considerables; y los funcionarios se sienten como marionetas en manos de los ministros, cuyas órdenes tienen que obedecer y de cuyo favor depende en buena parte su futuro profesional’.