Macbeth

by I.G.

MACDUFF.-¿Sigue Escocia como estaba?
ROSS.- ¡Ay, pobre patria! ¡Apenas se conoce a sí misma! No puede llamarse nuestra madre, sino nuestra tumba.

MALCOLM.- Que se consuelen. Iremos allá. El gracioso rey de Inglaterra nos ha prestado diez mil hombres y el brazo de Siward. La cristiandad no ofrece más antiguo y mejor soldado.

 

La Tragedia de Macbeth es la obra escocesa de William Shakespeare. Su compañía, The King’s Men, había recibido en 1603 la Patente Real de Jacobo I, que unificó las dos coronas de Inglaterra y Escocia tras la muerte de Isabel I. Había sido coronado rey escocés tras la deposición de su madre, María, Queen of Scots, a la que se apartó del trono por el continuo rechazo de los presbiterianos y la sospecha de que había conspirado con su amante, Bothwell, para asesinar a su esposo, Darnley, padre del actual rey. Isabel I la encarceló y ordenó su decapitación después, por amenazar la estabilidad del reino con su catolicismo y su reclamación de legitimidad en la línea sucesoria.

Macbeth es, como otras obras del bardo, una trama psicológica. La ambición del buen soldado y fiel vasallo del rey Duncan es alimentada por las brujas en la primera escena del primer acto y Lady Macbeth es el retrato de una perversión, que impone a su marido, cuando duda de asesinar al rey- su naturaleza «demasiado cargada de la leche de la ternura humana»-, el enlace inquebrantable entre el amor por su esposa y el cumplimiento de sus sueños de poder: «Desde este momento creeré tan frágil tu amor. ¿Tienes miedo de ser el mismo en ánimo y en obras que en deseos?» Ambos pagarán con la locura y la muerte la crueldad de su ambición.

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La muerte de Lady Macbeth. Dante Gabriel Rossetti. City Museum and Art Gallery. Carlisle.

Pero la obra puede leerse- Shakespeare fue un autor muy popular en su tiempo- como una evocación sobre las circunstancias políticas del país. Recurre a la figura de un rey antiguo de Escocia, de nombre Macbeth, y lo arropa con tintes tenebrosos que no tienen que ver con la realidad de su reinado, desvirtúa su enfrentamiento con Duncan, retrata a Lady Macbeth con trazos siniestros que no están justificados en la biografía del personaje histórico, y presenta a Escocia como una tierra de pleitos brutales, los hubo, y la tarea de Inglaterra como generosa, justa y benigna.

A su patrón, Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, debió gustarle el personaje del rey Eduardo, que Shakespeare ensalza como héroe de la legitimidad y de la armonía. Unos años antes, su compañía había representado La Tragedia de Gowrie, que dramatizaba un compló para asesinar a Jacobo cuando era sólo rey de Escocia. La obra fue prohibida y retirada de los escenarios. No se sabe si Shakespeare fue el autor ni se conserva el texto.

La única información sobre la representación de Macbeth la data en el verano de 1606. En diciembre de aquel año, la compañía de Shakespeare presenta una nueva obra, por primera vez en la corte, la de Jacobo. Es El Rey Lear, la tragedia de un monarca en su batalla, entre la ceguera y la lucidez, para preservar la unidad de su familia y reino.