Vidas tan ejemplares

by I.G.

Sean O’Callaghan cometió como miembro del IRA un homicido y un asesinato antes de cumplir 21 años, cuando abandonó la organización. Entró de nuevo tres años más tarde. Convencido de que había contribuido a fortalecer a una fuerza enemiga de la libertad, estableció contacto con la policía irlandesa y se convirtió en un ‘informer‘, en un confidente.

En 1988 se presentó en una comisaría de policía en Inglaterra, se inculpó de sus dos crímenes y fue encarcelado, hasta que diez años más tarde fue puesto en libertad mediante prerrogativa real.

O’Callaghan ha publicado ahora una biografía de James Connolly, en la que somete a crítica la vida, el pensamiento y la política del mártir del levantamiento de Pascua de 1916, padre irlandés de la teoría de la liberación nacional unida a la revolución socialista.

Y en esa obra cuenta este episodio.

En 1981, siendo confidente de la policía y prominente miembro del IRA, fue designado como orador para dirigirse a los cinco mil vecinos que se congregaron en Tralee, su ciudad natal, tras la muerte de Bobby Sands, uno de los prisioneros del IRA que protestaron con huelgas de hambre mortales contra su régimen penitenciario. Sean habló tras el rezo del rosario.

Identifico tres niveles.

El primero es el del confidente que cumple su secreto objetivo de obtener información.

El segundo es el del actor que encarna a un militante del IRA y escribe y pronuncia un discurso apropiado sobre su lucha.

El tercero es el del simpatizante natural de Sands, que entró en el IRA, como O’Callaghan, en su adolescencia, que no cometió ningún asesinato, que muere voluntariamente como protesta contra lo que entiende como una injusticia absoluta, y que había recitado al cura católico que intentó detener su sacrificio tan cristiano los versículos del Evangelio de Juan, en la despedida de Jesucristo a sus apóstoles tras la Última Cena: “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno dé su vida por sus amigos”.

(James Connolly, My Search for the Man, the Myth and his Legacy, de Sean O’Callaghan)