Naturalizaciones

by I.G.

Cuanto más cerca se está de la cumbre social más se teme cualquier contratiempo.

El príncipe se enrabieta porque el mayordomo le presenta un pantalón mal planchado. La famosa actriz no tolera que su caniche pase la cuarentena en las perreras fronterizas y lo introduce cometiendo un delito.

Más se tiene y más se teme, por la seguridad de los ahorros o por el estatuto jurídico.

Gente que ahora se naturaliza como británicos para evitar trastornos en caso de que gane el voto de la Brexit… ¿Querrían quedarse en un país que desea expulsarlos? Así viven los inmigrantes ilegales.

La libertad que se asocia al dinero y al bienestar es marcharse de un lugar donde no te quieren o de la ciudad que no te agrada.

¿Hay castigo más cruel que el exilio? La prohibición de abandonar el país. De 1961 a 1989, los soldados tenían orden de disparar a matar a quienes intentaban huir de Alemania del Este, que se hacía llamar república democrática.

Un antídoto contra los temores tristes de quienes se sueñan como transterrados es recordar la escena en ‘Los buscadores de oro’ en la que Juan Rulfo, entre todos los espíritus del mundo, le asegura con aire de autoridad a su amigo Augusto Monterroso, centroamericano flotante entre patrias ambiguas y exilios, que él podría conseguirle un pasaporte mexicano.

Anotación postrera. Recuerdo hoy que Juan Rulfo fue funcionario de inmigración.