Realpolitik

by I.G.

El término realpolik fue acuñado por un periodista liberal, Ludwig von Rochau, tras las revoluciones fallidas en Alemania en la primera mitad del siglo XIX. John Bew describe ese concepto original como una manera de análisis, como «un buen lugar para comenzar cuando uno se enfrenta a la mayoría de los problemas en el dominio de la política exterior.»

El comienzo sería la búsqueda de respuesta a estas cuatro preguntas:

– Quién tiene el poder (como algo distinto a quién reclama soberanía o el derecho a tener el poder).

– Qué condiciones sociales y económicas sustentan el sistema político y cómo están cambiando la distribución del poder.

– Cuál es el contexto cultural que prevalece y cuáles las más importantes corrientes ideológicas en la sociedad en cuestión.

– Considerando estas cuestiones en su conjunto, qué espacio se ofrece a la acción política para hacer que avancen los intereses o los ideales de uno, y cuáles los riesgos.

La apelación al realismo de Rochau, desencantado con su juventud revolucionaria y con un partido liberal al que parecía bastar la postulación de sus ideas para creer en su victoria, ha vivido transformaciones conceptuales desde Bismark hasta Obama, pasando por las políticas de apaciguamiento del nazismo en los años treinta o por Kissinger.

Maquiavelo y el fatalismo alemán, Kant y el represor de la rebelión húngara de 1956, János Kádár, la política británica como «extraña mezcla de realidad e ilusión», según Orwell,…

El libro de Bew permite comprobar que algunas ideas se convierten en banderas de conveniencia mediante el subterfugio de cambiar su significado original. Bajo la enseña del realismo genérico asociado al término realpolitik se han cobijado tantos porque nadie con aspiraciones de triunfo en las batallas de la diplomacia y la política quiere iniciar su camino en el bando de los idealistas.

John Bew. Realpolitik. A History. Oxford University Press.